30 abril, 2007

Racismo y publicidad

Indudablemente, la campaña publicitaria "Mi libro, tu libro" de Metro S.A. está inspirada en un noble propósito, cual es el de difundir la cultura en la población de nuestro país. Sin embargo, los medios a través de los cuales ésta es llevada a cabo conspiran contra el adecuado cumplimiento de esta meta; pues una de las piezas publicitarias ocupadas emplea imágenes que apelan al prejuicio, los estereotipos, y en última instancia al etnocentrismo.

En efecto, en la aludida imagen se puede ver cómo sobre la cabeza de un niño avanzan, cual si fuera una selva, un hombre blanco vestido como explorador y detrás de él un grupo de hombres de piel negra con lanzas y en actitud hostil, apelando a la clásica imagen de canibalismo y subdesarrollo prevaleciente en nuestro país hacia las culturas africanas. Sabido es que el prejuicio -racial, sexual, cultural- opera a través de diversos canales de transmisión cultural; entre los cuales el humor y la publicidad son dos de los más importantes.

Esta campaña de Metro S.A. ciertamente no es causa, sino efecto del problema. El problema de fondo es que nuestra sociedad es profunda, profundamente racista; aunque cierre los ojos y lo niegue. La triste verdad es, sin embargo, que cuando el extranjero es de piel clara y apellido europeo le son abiertas las puertas de par en par -lo cual está muy bien-, pero cuando es de piel oscura o su apellido es quechua, mapuche o guaraní, el único espacio disponible para él es la Plaza de Armas. El prejuicio y la discriminación no deben ser tolerados en lo más mínimo en una sociedad construida sobre la dignidad de la persona humana; a no aceptar, pues, que el humor o la publicidad se valgan de estos simples recursos para transmitir sus mensajes.

28 abril, 2007

El Derecho

El Derecho es un instrumento normativo que, para la satisfacción de necesidades socialmente estimadas como relevantes, dispone de herramientas reguladoras de la conducta de individuos dotados de racionalidad y voluntad.

Mediante estas herramientas el Derecho interviene el universo de conductas disponibles en un determinado caso, ya sea determinando al individuo a escoger una o unas específicamente, excluyendo una o unas de manera explícita, o reconociendo un conjunto de opciones disponibles para el albedrío del sujeto; en otras palabras manda, prohíbe o permite.

22 abril, 2007

¿Eso era todo?

De fuente directa, citado por "El Mercurio":

"Está consciente de que debe renovarse. Por eso viajará y transformará su experiencia en un nuevo discurso. El '99 ya lo hizo al hablar de gobernar con la selección nacional, de preocuparse de los temas concretos de la gente o viajando a terreno vistiéndose con los atuendos de la zona, pero ahora ése es un discurso gastado. Todos le copiaron. Él necesita reinventarse".

Y ahora, preguntémonos, ¿eso era todo? ¡Menos mal que no ganó!

10 abril, 2007

¿Justicia para todos?

El formato mediático del momento, los "tribunales televisivos", están en entredicho. En este momento, la Corte de Apelaciones de Santiago conoce de un recurso de protección interpuesto en contra de uno de ellos por un participante que afirma no haber suscrito el correspondiente pacto arbitral ni haber concurrido voluntariamente a dicho programa.

Los canales de televisión se defienden enarbolando las reglas de participación que rigen este género televisivo. Curiosamente, el escrutinio público usualmente encendido por los medios de comunicación y enfocado sobre las instituciones públicas, recurre en este caso a éstas para controlar a aquellos.

Sería un error enfocar este problema como un asunto de orden privado, como un problema de quienes deciden voluntariamente participar de estas actividades. Claro, todos somos adultos, todos sabemos en qué asuntos nos metemos y nadie es dueño de la vida de los demás. Sin embargo, lo que hay de cierto en esas afirmaciones no debe oscurecer una profunda verdad: que interesa a la comunidad toda la calidad de la justicia impartida a sus integrantes. La justicia es la primera virtud de las instituciones sociales, afirma
John Rawls.

El esfuerzo realizado durante la última década por nuestro país en cuanto a mejorar la calidad de la justicia
penal, laboral, de familia, civil y próximamente en materia administrativa, no puede verse empañado por la frivolidad de quienes quieran cautivar audiencias a través de parodias. Concédase, al menos, que la justicia televisiva es un tema de interés para todos.