El senador Adolfo Zaldívar aparentemente se sintió interpelado por mi carta sobre la cultura política de los tres tercios y la necesidad de construir mayorías progresistas. Sin lugar a dudas, es positivo que un parlamentario responda a los cuestionamientos de un simple ciudadano; como dice el dicho, al que quepa el sayo que se lo ponga.

El senador Zaldívar reformula mi planteamiento en la forma de una acusación de la que él sería responsable: "sostener la necesidad de la existencia del centro político". Tal es una errónea formulación, pues como intenté dejar en claro en mi carta, cada una de las sub-culturas políticas usualmente denominadas "tercios" existen y perviven no porque el observador lo desee, tal como tampoco desaparecen porque uno lo desee. Son fenómenos históricos y sociológicos obstinados y resilentes. Por eso, tampoco uno se los puede apropiar a mera voluntad; es necesario observarlos e intentar representarlos con la mayor fidelidad posible. En este sentido, hay que tener presente algo que el Senador Zaldívar deliberadamente ignora hoy: si existe algún cambio en el panorama durante las últimas dos décadas es la paulatina consolidación de un electorado explícitamente concertacionista, erosionando las fronteras entre centro e izquierda.
Ahora bien, por lo que respecta a su anuncio de que sus resultados en la próxima elección parlamentaria pondrán fin a la Concertación, todo indica que es una afirmación que ni siquiera el senador Zaldívar parece creer. No se puede interpretar de otra forma su rápida retirada de la elección presidencial. Como dice el proverbio inglés, "actions speak louder than words".

