07 enero, 2009

Política sin principios, política sin intereses. La política para sí misma.

La politica expresa autónomamente los antagonismos en que se sustenta. Por lo tanto, suele dejar de lado "principios", "valores" y otros elementos normativos (incluso "intereses") cuando carecen de la contextualidad que caracteriza a la política. La política, en definitiva, consiste en una toma de posiciones, una guerra de guerrillas, un armazón de antagonismos que caminan solos como un autómata.