07 enero, 2009

Política sin principios, política sin intereses. La política para sí misma.

La politica expresa autónomamente los antagonismos en que se sustenta. Por lo tanto, suele dejar de lado "principios", "valores" y otros elementos normativos (incluso "intereses") cuando carecen de la contextualidad que caracteriza a la política. La política, en definitiva, consiste en una toma de posiciones, una guerra de guerrillas, un armazón de antagonismos que caminan solos como un autómata.

4 comentarios:

Nicolás Retamales dijo...

Fernando: La polémica de las universidades "cota mil" (luego de toda la polémica que ha suscitado a nivel nacional) desde la óptica del derecho constitucional y de nuestra Constitución en particular tal vez sería un buen tema para una próxima columna. Saludos.

fernando dijo...

Creo que la razon por la cual no he escrito al respecto es precisamente porque se ha escrito mucho.

De todas formas, dado que no creo en la neutralidad y si en la toma de posiciones, aprovecho de senalar que comparto la impresion y los argumentos de Felipe Berrios.

Esteban Szmulewicz dijo...

Será tan así la política Fernando? Y qué me dices de ciertos momentos "fundacionales" o "revolucionarios" en algún sentido. Estoy pensando, por ejemplo y para no irnos demasiado lejos, en el Plebiscito de 1988. O en la elección de Obama, que podría marcar un nuevo rumbo para USA y que tú, me imagino, has podido observar desde una privilegiada posición (ya nos contarás alguna anécdota o experiencia en torno a eso).
En cualquier caso, que la política "sea" de una determinada manera, no dice nada de lo que deba (o pueda, emulando a Obama) ser. Te invito a leer un pequeño articulillo que aparece en mi blog precisamente sobre eso.
Un abrazo fuerte y éxito en el PhD.

fernando dijo...

Discutir sobre la "esencia" de la politica es una pendiente muy resbaladiza. Negar la condicion de politicos de momentos "fundacionales" como les llamas seria un error de mi parte.

La direccion que quiero explorar con esta y otras reflexiones es la fenomenologia ("las cosas como son") de la experiencia politica, un proyecto cientifico muy distinto de buscas su esencia o su etica. Creo que he encontrado un paralelo en cuanto a lo que digo aqui en Giorgio Agamben, quien habla de la politica como pura gestualidad. En eso no se niega la trascendencia de algunos momentos que pasan a ser la vara con que medimos el resto -la "fundacionalidad" de algunos momentos-, por lo que me parece muy compatible con lo que mencionas.

Es mas, quizas se este apuntando con eso al meollo del asunto: los momentos fundacionales no son emotivamente mas autenticos, ni eticamente mas cercanos a la "verdad", sino que son momentos de gestualidad mas importante, hecho del cual son capaces de irradiar emotividad y eticidad sobre el resto de la historia.

Muchos saludos!