08 enero, 2008

Parlamentarios "independientes" y Constitucion

Con la renuncia de 5 diputados disidentes a la Democracia Cristiana, el convulsionado panorama político parece asentarse. Siete diputados conformarán una bancada "independiente" en la Cámara -5 ex PDC y 2 ex PPD-, y cuatro senadores harán lo propio en el Senado -un ex PDC, un ex PPD, un ex RN, y un senador elegido como independiente-.
Este escenario sin duda abrirá nuevos desafíos políticos para el Gobierno, que deberá realizar complejas negociaciones para alcanzar las altas mayorías parlamentarias exigidas por la Constitución para legislar en una serie de asuntos de alta importancia. Recordemos que la Constitución de 1980 crea por primera vez en nuestra historia la categoría de Ley Orgánica Constitucional, para cuya modificación se exigen cuatro séptimos de los parlamentarios en ejercicio; "enclave autoritario" que durante los gobiernos de la Concertación le ha dado poder de veto constitucional a la oposición, y que ahora le da protagonismo a esta nueva bancada "independiente".Sin embargo, este no es el único interesante tema constitucional que se despierta con esta bancada "independiente". Cabe también preguntarse, ¿que ocurriría en caso de que alguno de los parlamentarios que integran dicha bancada deje vacante su cargo? La Constitución es clara al respecto en su articulo 51: las vacantes de diputados y de senadores se proveerán con el ciudadano que señale el partido político al que pertenecía el parlamentario que produjo la vacante al momento de ser elegido. En tanto, los parlamentarios elegidos como independientes no serán reemplazados.

Esto significa que en caso de que los parlamentarios Flores, Escobar y Valenzuela cesaran anticipadamente en sus funciones, le correspondería al PPD proveer su reemplazo, recuperando dichos cupos. En el caso de los parlamentarios Zaldivar, Mulet, Sepulveda, Araya, Diaz y Olivares, ocurriría lo propio con el PDC; en tanto que el cupo del senador Cantero sería entregado a RN. El senador Bianchi, por su parte, no sería reemplazado. Cabe desearles, por lo tanto, "buena salud y buena fortuna" a dichos parlamentarios, pues su proyecto político depende de ello.