18 noviembre, 2007

Pucha que es un cacho Chile!

Los problemas constitucionales de Chile -particularmente, los mecanismos contramayoritarios profundamente enquistados en la Constitucion y en la distribucion del poder politico- nacen de un hecho fundamental: en Chile, como en ningun otro lugar, vivimos la paradoja de vivir bajo las leyes de la minoria derrotada.

Normalmente se afirma que los vencedores escriben la Historia. Quizas sea cierto; pero en el caso chileno, esto no ha significado que las mayorias sociales que desde hace casi 20 anios han votado reiteradamente por la Concertacion, puedan reescribir las leyes.

Cada cambio de regimen politico -de la Alemania nazi a la Alemania Federal, de la Sudafrica del Apartheid a la Sudafrica de Mandela, de la Union Sovietica a la democratizacion de Europa del Este- ha sido acompanado por una restructuracion de las "reglas del juego" a cargo de los nuevos gobernantes, representantes de las mayorias. El problema es que Chile, al adoptar una estrategia de transicion pactada, acepto usar como molde para esa transicion la constitucion redactada por la Dictadura y su legalidad.

Por lo tanto, al aceptar esa legalidad, no solo aceptamos el texto de la Constitucion; tambien su requerimiento de supermayorias para modificar las leyes organicas constitucionales, las cuales a su vez fueron redactadas por la misma Dictadura entre 1984 y 1990; y su decision de distribuir el poder parlamentario privilegiando a la segunda mayoria mediante el sistema binominal.

Profundizar la democracia en Chile requiere:

(1) Eliminar el concepto de leyes organico constitucionales, particularmente el quorum supermayoritario para su modificacion y su revision obligatoria a cargo del Tribunal Constitucional;

(2) Modificar el sistema binominal para dar paso a un sistema que rechace el injusto subsidio a la segunda mayoria; ya sea un sistema representativo o bien un sistema uninominal con mayor numero de distritos, disenados de acuerdo a la poblacion que habita en ellos.

(3) Replantear el rol del Tribunal Constitucional, limitando sus facultades para convertirlo en un guardian del funcionamiento del sistema politico y no en el Guardian del Significado de la Constitucion, labor que en un gobierno democratico debe estar a cargo de los representantes de la ciudadania.

(4) Abandonar la interpretacion originalista de la actual Constitucion, la cual se guia por las Actas de la Comision de Estudios de la Constitucion (comision de profesores de derecho nombrados a dedo por Pinochet para preparar un anteproyecto de Constitucion); interpretacion que no solamente adolece de problemas epistemologicos -que Constitucion estamos interpretando, considerando que ha sido modificada en reiteradas oportunidades?- sino tambien entrega la determinacion de conceptos constitucionales a un pino de profesores designados a dedo por Pinochet.

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