12 junio, 2007

Superintendencia de Educación

Juan de Dios Vial Larraín interviene en el debate sobre una Supeintendencia de Educación lanzando una propuesta alternativa: crear un "órgano de la sociedad civil", integrado por "personalidades universalmente reconocidas en el mundo del saber, de la formación humana y de las ciencias", y encargada de orientar los currículos educativos de nuestra sociedad.
No es una propuesta precisamente novedosa: hace varios siglos Platón propuso la idea del "gobierno de los sabios" o de los filósofos, "aquellos que aman la verdad esté donde esté". Es cierto, la idea de convocar a sabios para asesorar consultivamente a los gobernantes es una buena propuesta. Sin embargo, ¿quiénes son los sabios? ¿Y qué hacer cuando esos sabios tengan diferencias de opinión?
Me parece francamente indeseable que estos sabios o "personalidades" dirijan las políticas públicas en materia de educación. De seguir esta tendencia podríamos convocar al Colegio de Abogados y la Asociación Chilena de Ciencia Política a redactar las leyes, quitando la función legislativa de las manos del Parlamento y el Presidente. Honestamente, prefiero que la autoridad democráticamente elegida gobierne, delegando en organismos técnicos la ejecución del mandato político que el pueblo le entrega a sus gobernantes a través de las elecciones periódicas.

1 comentario:

Andrés Peñaloza M. dijo...

Hola.

No me parece que sea malo un sistema educacional que en cuanto a atribuciones sea estilo "Banco Central".
Escribí algunos breves argumentos, pero preferí publicarlos en mi blog porque lo tengo hace una par de días y está un poco vacío.

Si gustas échale un ojo y me das el honor de leer tu post.

www.inmemoriamsolemnis.blogspot.com