27 junio, 2007

Proceso al Senador Zaldívar

El proceso iniciado en el Tribunal Supremo del Partido Demócrata Cristiano contra el Senador Adolfo Zaldívar ha reclamado la atención de comentaristas del derecho, el constitucionalismo y la política. Me parece que, desde luego, un análisis complejo y estructural de esta situación debe incorporar todas estas perspectivas.

Jurídicamente, es necesario reconocer que efectivamente existen disposiciones normativas que prohíben a los partidos políticos dar órdenes de votación a sus senadores y diputados. Constitucionalmente, se establece que las normas internas de dichos organismos deberán asegurar una efectiva democracia interna. Políticamente, se entiende que los partidos políticos son instituciones deliberativas que reunen en torno a principios y proyectos de políticas públicas a militantes que, en virtud de su pertenencia a dichas asociaciones, son elegidos para desempeñar funciones de representación. Todas estas dimensiones deben ser armonizadas interpretativamente en un sentido útil, de tal manera que cada una de ellas integre nuestro juicio valorativo.

¿Qué conclusión podríamos formular deductivamente de todas las premisas señaladas? El Senador Adolfo Zaldívar tiene razón al sostener que no se le puede obligar a votar a favor de un proyecto determinado, sancionarle exclusivamente por ese hecho o reemplazársele en su cargo por otro parlamentario que se comprometa a votar de acuerdo a las instrucciones del partido. Sin embargo, tampoco puede pretender desconocer sistemáticamente los acuerdos internos de dicho partido, particularmente aquellos a los cuales se les ha asignado un carácter prioritario.

En última instancia, este es un problema político; y se resolverá no a través de recursos judiciales en los tribunales ordinarios, sino a través del sinceramiento en torno al compromiso del Senador con la Concertación y su agenda centrada en la democracia y la justicia social.

5 comentarios:

Juan José Soto dijo...

Me encanta lo desapasionado de tus argumentaciones... te transformas escribiendo en el blog... cuando vamos a leer un poco más del Fernando Muñoz político??? ;);)

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Siempre hago un espacio para leer tus publicaciones.Interesantes y se aprende
Muchos cariños y toda la suerte del mundo para el viaje que emprendes pronto.
Un abrazo
Quichi

Sango Koishikawa dijo...

Hola profesor =)

mi opinion al respecto va en torno al tema de la etica de la responsabilidad y la conviccion =O no se porque razon me acordé de eso xD

Adolfo Zaldivar en mi opinión, optó por la ética de la convicción sabiendo que eso lo iba a llevar a ésta situación, por ende yo creo que deberia ser consecuente con sus actos y decir porque no apoyo el proyecto del gobierno, a pesar de lo problematico que pueda ser =)

PD: Soy la Soraya por si es que no se nota xD
PD2: Todo el exito para usted alla en Yale =)

Salute ;)

Anónimo dijo...

solo quiero decir que fuiste un m uy buen profesor, y que considero que tu curso fue uno de los mas valiosos de primer año.
muchos saludos y cariños.
suerte em usa.
pablo malicet
primer año
unab.

puebloppd dijo...

Ciertamente Fernando, según mi análisis político lo acontecido con Zaldivar y antes con Schaulsohn son procesos naturales de la consolidación de la Democracia.
Claramente la divergencia y el debate político enriquecen y fortalecen los partidos políticos.
Te deseo mucho éxito en tus nuevos desafíos.

Desde Chile abrazos alegres, fraternos y por cierto rebeldes !!!

Valeria Bustos