30 abril, 2007

Racismo y publicidad

Indudablemente, la campaña publicitaria "Mi libro, tu libro" de Metro S.A. está inspirada en un noble propósito, cual es el de difundir la cultura en la población de nuestro país. Sin embargo, los medios a través de los cuales ésta es llevada a cabo conspiran contra el adecuado cumplimiento de esta meta; pues una de las piezas publicitarias ocupadas emplea imágenes que apelan al prejuicio, los estereotipos, y en última instancia al etnocentrismo.

En efecto, en la aludida imagen se puede ver cómo sobre la cabeza de un niño avanzan, cual si fuera una selva, un hombre blanco vestido como explorador y detrás de él un grupo de hombres de piel negra con lanzas y en actitud hostil, apelando a la clásica imagen de canibalismo y subdesarrollo prevaleciente en nuestro país hacia las culturas africanas. Sabido es que el prejuicio -racial, sexual, cultural- opera a través de diversos canales de transmisión cultural; entre los cuales el humor y la publicidad son dos de los más importantes.

Esta campaña de Metro S.A. ciertamente no es causa, sino efecto del problema. El problema de fondo es que nuestra sociedad es profunda, profundamente racista; aunque cierre los ojos y lo niegue. La triste verdad es, sin embargo, que cuando el extranjero es de piel clara y apellido europeo le son abiertas las puertas de par en par -lo cual está muy bien-, pero cuando es de piel oscura o su apellido es quechua, mapuche o guaraní, el único espacio disponible para él es la Plaza de Armas. El prejuicio y la discriminación no deben ser tolerados en lo más mínimo en una sociedad construida sobre la dignidad de la persona humana; a no aceptar, pues, que el humor o la publicidad se valgan de estos simples recursos para transmitir sus mensajes.

1 comentario:

Lau.R dijo...

Muy buena observación, estoy ayudando a mi mamá a hacer una nota sobre la discriminación en las publicidades y encontré esta. Gracias!

Saludos
Laura
si sabés de otras te agradecería tu ayuda.
lau_cor@hotmail.com