27 junio, 2006

Debate académico y debate político

Esta es una breve reflexión que surgió el sábado tomando pruebas de Derecho Constitucional con Patricio Zapata en la UC.
Acompañamos el texto con una foto de Max Weber; distinguido estudioso de la sociología, el Derecho Público y la economía, conocido por sus trabajos sobre la ciencia y la política como vocaciones.
En el debate político, por lo general, el hombre tiende a quedarse con la peor interpretación sobre las ideas de su rival de entre aquellas disponibles. Como dijo Zapata, tendemos a construirnos un "hombre de paja" para vapulearlo e increparlo públicamente. Es una tendencia natural del lenguaje retórico y polémico de la actividad política en su vertiente partidista.
En cambio, en el debate académico, tenemos la necesidad -no solamente la misión- de quedarnos con la mejor interpretación posible de las teorías o ideas ajenas. Pues la búsqueda del conocimiento sólo se puede llevar a cabo bajo la condición de buscar, en el diálogo entre teorías contrapuestas, la superación de las lagunas u obscuridades del conocimiento.
A partir de esta reflexión se abren nuevas preguntas. ¿Es, entonces, la política un espacio cerrado a la unidad, la discusión honesta y sincera, la búsqueda de las mejores soluciones sin importar de qué lado provengan? ¿Es la política la lucha de todos contra todos, y se diferencia de la guerra sólo por los medios a los que recurren? Carl Schmitt respondería de manera expedita estas inquietudes: para él lo político es, en efecto, la división entre amigo y enemigo, y tal como para von Clausevitz, la guerra es la continuación de la política por otros medios.
De más está decir que no compartimos tal concepción y preferimos seguir reflexionando con el tema, inspirados -eso sí- por un poderoso principio pro politica, favorable a tal actividad, pensando que la política es la más noble de las actividades.

12 junio, 2006

Sigue la lucha en EEUU

Hace un tiempo puse un post sobre el esfuerzo de los latinos en EE.UU. por abrirse espacio. Ahora vienen nuevas noticias por la web sobre el tema (la noticia completa en Emol):

Restaurante en Filadelfia exige a sus comensales ordenar en inglés

Una política de ordenar sólo en inglés en uno de los restaurantes más famosos de carne con queso en Filadelfia ha provocado una queja oficial por discriminación, pero el propietario del lugar afirmó hoy que no se dará por vencido.

La Comisión de Relaciones Humanas de la ciudad asegura que la política del restaurante Geno’s Steaks desanima a los clientes de diferentes orígenes a comer en el lugar.

El dueño del recinto, Joseph Vento, puso dos pequeños avisos en su negocio ubicado al sur de Filadelfia, al proclamar que "Aquí es ESTADOS UNIDOS: CUANDO ORDENE, POR FAVOR HABLE EN INGLÉS".

Vento, de 66 años, cuyos abuelos tuvieron que aprender el idioma inglés tras su llegada de Sicilia en la década de 1920, aseguró que en este caso no ha habido discriminación y agregó que no tiene intenciones de ceder.

"Podría decir que ellos deben esposarme y sacarme de allí porque no voy a quitar los letreros", dijo Vento.

08 junio, 2006

Educación y Recurso de Protección

El debate sobre la regulación constitucional de la educación, a primera vista, tiene un interés meramente académico. Sin embargo, es la antesala del debate que viene: la posibilidad de incorporar el derecho a la educación a la enumeración de derechos fundamentales protegidos por el Recurso de Protección.
Esta posibilidad debe ser estudiada cuidadosamente; considerando no sólo las características del derecho a la educación, como se ha hecho hasta ahora. También debemos tener en cuenta las características del Recurso de Protección. En ese sentido, la coyuntura noticiosa debe ser bienvenida pues permitirá que la ciudadanía fije su atención en un difícil dilema forense: la dudosa efectividad actual del Recurso de Protección como instrumento jurisdiccional de defensa de derechos.
La promesa constitucional de protección contenida en el artículo 20 de nuestra Ley Fundamental contrasta con la realidad que entregan las cifras. Según la investigación realizada por Gastón Gómez, profesor de Derecho de la UDP, en el período comprendido entre 1990 a 1998, de los 8.812 recursos de protección presentados en la Corte de Apelaciones de Santiago, un 35,4 % fue declarado inadmisible (es decir, ni siquiera se aceptó su tramitación), un 40,4% fue rechazado en definitiva, y sólo un 7,9% fue acogido.
Esta realidad del Recurso de Protección plantea diversos desafíos. Para el legislador: crear mecanismos novedosos y efectivos que permitan dar tutela efectiva a los derechos de las personas, abordando desprejuiciadamente las características procesales que dichos procedimientos han de tener. Para el abogado: acudir a las vías jurisdiccionales apropiadas en cada caso, evitando la utilización del recurso de protección como un "mentholatum" jurisdiccional. Y para todos nosotros: replantear nuestros paradigmas sobre la solución de los problemas públicos. Chile, país legalista y judicializado, debe comprender que las respuestas han de provenir desde la esfera de la política y no desde las salas de despacho de las Cortes.