17 abril, 2006

No a la Realeza

Una idea ronda mi cabeza estos días: la abolición definitiva de la Realeza. La monarquía, una institución necesaria y útil en la Edad Media, que alguna vez incluso fue electiva, hoy es un resabio de épocas pasadas y ya fenecidas. Su total y completa eliminación es necesaria, por constituir un insulto a la igualdad política y patrimonial de los ciudadanos de cada uno de los países donde aún existe. Solidarios con su desventura, los ciudadanos del mundo debemos indicar con el dedo la vergüenza de ver cómo algunos gozan de privilegios que por definición jamás se extenderán al resto de sus compatriotas.

En esta cruzada por la igualdad política debiéramos coincidir con el liberalismo, cuyo nacimiento a fuego se produjo en la Fiesta del Té de Boston y las guillotinas de las calles de París. Sin embargo, quien escribe estas líneas no milita en esas filas; y esto nos lleva a plantearnos, ¿qué dirá el comunitarismo, comprensivo de la realidad cultural de cada comunidad y respetuosa de sus tradiciones, sobre esta milenaria institución?

Un cierto respeto y admiración hermana al comunitarismo con el conservadurismo. Sin embargo, a partir de esta constatación es posible definir diferencias. El conservador se apega a la tradición cuanto ve en ella misma un valor; el comunitario rescata de ella lo que enriquece la vida de cada comunidad. Y el enriquecimiento de los países con Realeza es por lo menos dudoso; puesto que no sólo significa poner en la mano de unos pocos sumas de dinero que difícilmente se justifican, sino también se traduce en una privación de igualdad política carente de un sustrato de bien común. Épocas pasadas, en que las amenazas a la seguridad apremiaban por la presencia de un rey guerrero, podían darse el lujo de olvidarse de la igualdad política. Hoy los comunitarios no podemos tolerar esta postergación del valor de la igualdad política a manos de una institución meramente decorativa, y además tan costosa.

09 abril, 2006

¿Es legítima la Constitución?

Este Martes 11 de abril, a las 12:20 horas, en la Sala Pedro Lira de la Casa Central de la Universidad Católica, habrá un debate entre Francisco Urbina y quien escribe sobre el tema: "¿Es legítima la Constitución de 1980? ". Se entiende que Francisco Urbina lo afirma y yo lo rebato. Una vez realizado el debate, subiré aquí los principales argumentos presentados por ambas partes.