02 febrero, 2006

¿Hacia una nueva mayoria en la Corte Suprema Norteamericana?

Después de una larga discusión en el Senado de los EE.UU., que incluyó un disenso en la estrategia de oposición a su nominación por parte de los senadores demócratas, Samuel Alito Jr., quien hasta ahora era Juez del 3er Circuito de la Corte de Apelaciones, finalmente ha jurado en una ceremonia privada como Juez (Justice) de la Corte Suprema Norteamericana.
Los demócratas basaron su estrategia de oposición al nombramiento en la postura de Alito sobre el aborto, así como en su respaldo a los extensos poderes del Presidente en la lucha contra el terrorismo. Para ello, interrogaron insistentemente en la Comisión del Senado al nominado sobre sus dichos registrados en memorándums y otros archivos. El intento de parte de estos senadores, liderados por Ted Kennedy, de bloquear la votación del nombramiento a través de lo que se conoce como filibuster -que consiste en impedir que se cierre el debate, incluso a través de intervenciones dilatorias tales como leer la guía de teléfonos- fracasó debido al compromiso asumido por los mismos demócratas de que no recurrirían a esta herramienta política salvo en casos de extrema necesidad, situación que aproximadamente la mitad de dichos parlamentarios no consideró que se daba.
De esta manera, y junto con el reciente nombramiento de John Roberts Jr. como Presidente de la Corte (Chief Justice), se abre la interrogante sobre el futuro del aborto en los Estados Unidos. Recordemos que en 1973 la Corte decidió en el famoso caso Roe v. Wade que los Estados integrantes de la Unión no podían restringir a las mujeres la utilización de métodos abortivos dentro del último tercio de su embarazo, sentencia que dio paso a una extensa jurisprudencia sobre las circunstancias en que las mujeres pueden utilizar tales mecanismos.
En este momento, todo parece indicar que los ministros John Roberts, Antonin Scalia, Clarence Thomas y Samuel Alito harán lo posible para revertir esta decisión, mientras que sus colegas John Paul Stevens, Ruth Ginsburg y Stephen Breyer se opondrán a este intento. Los jueces Anthony Kennedy y David Souter, pese a ser nombrados por los Presidentes Reagan y Bush padre respectivamente, debieran sumarse a quienes señalan que esta discusión ya ha sido resuelta por la Corte. Los próximos años, ciertamente, verán agudizarse el conflicto en un tema que hasta hoy atrae la atención de ciudadanos del mundo entero.