08 junio, 2006

Educación y Recurso de Protección

El debate sobre la regulación constitucional de la educación, a primera vista, tiene un interés meramente académico. Sin embargo, es la antesala del debate que viene: la posibilidad de incorporar el derecho a la educación a la enumeración de derechos fundamentales protegidos por el Recurso de Protección.
Esta posibilidad debe ser estudiada cuidadosamente; considerando no sólo las características del derecho a la educación, como se ha hecho hasta ahora. También debemos tener en cuenta las características del Recurso de Protección. En ese sentido, la coyuntura noticiosa debe ser bienvenida pues permitirá que la ciudadanía fije su atención en un difícil dilema forense: la dudosa efectividad actual del Recurso de Protección como instrumento jurisdiccional de defensa de derechos.
La promesa constitucional de protección contenida en el artículo 20 de nuestra Ley Fundamental contrasta con la realidad que entregan las cifras. Según la investigación realizada por Gastón Gómez, profesor de Derecho de la UDP, en el período comprendido entre 1990 a 1998, de los 8.812 recursos de protección presentados en la Corte de Apelaciones de Santiago, un 35,4 % fue declarado inadmisible (es decir, ni siquiera se aceptó su tramitación), un 40,4% fue rechazado en definitiva, y sólo un 7,9% fue acogido.
Esta realidad del Recurso de Protección plantea diversos desafíos. Para el legislador: crear mecanismos novedosos y efectivos que permitan dar tutela efectiva a los derechos de las personas, abordando desprejuiciadamente las características procesales que dichos procedimientos han de tener. Para el abogado: acudir a las vías jurisdiccionales apropiadas en cada caso, evitando la utilización del recurso de protección como un "mentholatum" jurisdiccional. Y para todos nosotros: replantear nuestros paradigmas sobre la solución de los problemas públicos. Chile, país legalista y judicializado, debe comprender que las respuestas han de provenir desde la esfera de la política y no desde las salas de despacho de las Cortes.

5 comentarios:

cansadorintrabajable dijo...
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cansadorintrabajable dijo...

Hola de nuevo, Fernando:

¿Debo entender la última frase como un guiño a mi comentario anterior?

¿Crees tú que en las condiciones actuales el Ejecutivo o el Legislativo tendrán la capacidad de enfrentar de verdad el problema?

Porque se pueden decir muchas cosas con respecto al derecho a una educación de calidad, incluso se puede denostar públicamente la legislacion actual, pero todo atraviesa al final por que exista la voluntad política de derogar la LOCE y hacer prevalecer, precisamente, el derecho a la educación por sobre el principio de libertad de enseñanza, como en cualquier país civilizado.

Yo no soy concertacionista, ni mucho menos derechista. Por eso dudo que los actuales parlamentarios o los encargados ministeriales hagan algo en pro de la prevalecencia del derecho a la educación.

Pero quisiera saber que opinas tú, más allá del campo jurídico, con respecto al tema: ¿Crees que habrán cambios sustanciales a la LOCE? ¿Crees que se desmunicipalizará la educación publica, para retomar un camino de administración fiscal?

Me pregunto por qué se debió esperar que los secundarios se movilizaran para abordar algo que todos ya sabiamos: la educación, hoy, es un sucio negocio y la enseñanza pública fue destruida.

A mí, al menos, como simple ciudadano (sin representación), todo esto me da vergüenza. Y por eso mismo quisiera saber tu opinión política al respecto, en serio.


Salve, amicvs.
Continuo abierto al diálogo.

>mintychic dijo...

somos los reincidentes.

Fernando Muñoz dijo...

La verdad, mi amigo intrabajable, es que la última frase es una convicción profunda que he cultivado a lo largo de 5 años de estudiar derecho y ver cómo sus promesas son irrealizables desde la escena jurídica.

Por otro lado, pronostico que en la Educación no se vienen cambios sustanciales. No veo en el futuro cambios al modelo educativo de educación municipalizada/ particular subvencionada/ particular pagada y sus respectivos niveles de resultados. Más bien creo que se perfeccionará este modelo.

No creo que la revolución educativa venga de la nueva Comisión. Yo llamaría la atención en algunas experiencias cuya comprensión permitirían comprender el camino a seguir, que yo creo que es la colaboración entre lo público y la sociedad civil. Me refiero, por ejemplo, al proyecto Penta UC y a iniciativas similares en que el talento de las universidades introducen cambios en los niveles.

Cata dijo...

No voy a escribir sobre lo que te has referido recientemente. Pero te escribo porque encontré tu blog casualmente y como alguna vez te conocí hace muuuuuuchos años aprovecho de saludarte.

Un gusto.